Hay quien al borde de un sueño, solo el miedo lo detiene…

fobias4Por Marian Vidal Vega, estudiante de Periodismo

El miedo o fobia es el temor angustioso y obsesivo a algo y muchas personas lo padecen. Temen a la muerte, a la soledad, a los reptiles y por más que intentan deshacerse de ellos, no lo consiguen.

La necrofobia es el miedo a la muerte y es, por supuesto, el más natural del ser humano, esto se debe a que es algo desconocido. Dentro de esta fobia se aprecian dos distintas, aunque asociadas, la primera es la necrofobia, que se usa para definir miedo a las cosas muertas, cualquier cadáver, ataúdes u otro tipo de cosas; y la tanatofobia, que es en sí, miedo a la muerte propia.

También existe el miedo a la oscuridad: escotofobia, que es muy común sobre todo en niños, ya que su imaginación suele desatarse con furor en este ambiente, donde un simple oso de peluche puede convertirse en un horrible monstruo y se debe a la capacidad de reconocer rostros o caras en casi todas las cosas; este miedo suele presentarse en algunos adultos. Otros de sus nombres comunes son, acluofobia, ligofobia, mictofobia y nictofobia.

Otro miedo muy común en la población es la claustrofobia: miedo a los espacios cerrados, definida como un miedo o una tensión extraña al sentirse encerrado en espacios muy pequeños. Algunas personas que desarrollan esta fobia llegan hasta sentirse muy incómodas si su casa es pequeña. El psicólogo Nelson Hernández Vera plantea que entre un dos y un cinco por ciento de la población suele evitar los elevadores debido a la presencia de traumas relacionados con las áreas cerradas.

La soledad, la falta de compañía, la carencia de amistades o la ausencia prolongada de una vida en comunidad afectan, pero no al elevado punto con que llega a perturbar a muchas personas que no soportan el hecho de estar solas y casi son dependientes de otras, sino al grado de sentir demasiada ansiedad y estrés si no están acompañadas. Además, existe el término autofobia, que se emplea para definir a personas que tienen temor a sí mismos, miedo hacia su persona.

Existe un miedo, que aunque pueda parecer gracioso, existe realmente y en elevados porcentajes y hasta posee un nombre científico, el miedo al matrimonio: gamofobia y se dice que abunda mayormente en hombres.

Sin embargo, especialistas de la universidad de Oxford plantean que una fobia mucho más común en el sexo femenino es la gerascofobia: miedo a envejecer, que muchas personas la desarrollan hasta llevarla a niveles dramáticos, donde se aplican toda clase de cirugías, cremas, tratamientos y cualquier cosa que ayude a detener el envejecimiento, algunas veces terminando en trastornos graves tanto de su cuerpo, como de su salud.

Hay muchas  otras  fobias.  Cualquiera puede  padecerlas.  Algunas se superan y otras no. Siempre precisan  de  la  ayuda de un  especialista,  pero su solución también depende  de  la  voluntad propia. No se puede andar con tantos  miedos por  la  única  vida que se tiene.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s